Juan Carlos
m/f cinturón
Autora: Mayte Riemens
Mis hermanos y yo estábamos jugando en el jardín con los hijos de los amigos de mis padres. Los adultos estaban adentro en la sobremesa de la comida de cumpleaños de papá.
¡Qué mal me caía Juan Carlos, el hijo del socio de mi papá! Era un niño mimado que se sentía adorado por todo el mundo, creía merecérselo todo y se la pasaba presumiendo todo lo que sus papás le compraban, sus viajes a Estados Unidos y los muchos juguetes caros que tenía. Tenía un año más que yo y estábamos juntos en la escuela.
Las niñas estábamos jugando a saltar el resorte y los niños bobeaban por ahí haciendo no sé qué, pero corrían a nuestro alrededor y, guiados por el antipático de Juan Carlos, cada vez que pasaban atrás de nosotras, alguno de ellos estiraba lo más que podía el resorte que Marisa y yo sosteníamos con las piernas. Después, lo soltaban dándonos un doloroso resortazo. Mis amigas y yo gritábamos furiosas, pero ellos continuaban con su tonto juego.
Pero yo no estaba de humor para aguantar sus tonterías y menos para permitir que Juan Carlos se diera el lujo de darme de resortazos sólo para divertirse, así es que, en una de las tantas ocasiones en que pasó a mi lado para jugarme la bromita, me giré hacia él y le di un golpe con el puño en la cara. No se lo esperaba, perdió el equilibrio y se fue de espaldas sobre el pasto. Aproveché mi pequeño triunfo para zafarme del resorte y me fui sobre él a golpes. Las niñas gritaban a mí alrededor animándome a seguir golpeándolo, los niños se burlaban de él con la cantaleta de te está ganando una niña y mi hermano trataba de controlarme, pensando seguramente en que mi conducta tendría graves consecuencias cuando papá se enterara. A mí nada me importaba, me estaba vengando de esa trastada y de otras muchas que Juan Carlos me había hecho, él no se defendía, sólo gritaba y, tapándose la cara, recibía los golpes que le daba en donde cayeran, con la palma de mi mano abierta.
La gritería debió haber llegado hasta la casa y los adultos no tardaron en salir al jardín a averiguar qué pasaba. No oí a mi padre cuando me llamó furioso, tan concentrada y emocionada estaba golpeando al niño antipático. Sentí su mano que me aferraba con fuerza del brazo y me hacía retroceder, dejando a Juan Carlos tirado en el pasto, llorando y gritando como si de verdad lo hubiera lastimado. Vi que su mamá corría a abrazarlo como si fuera un bebé, no pude ver más. Sentí una nalgada fortísima y una sacudida que me hizo reaccionar.
-¡Pero qué está pasando contigo, jovencita! papá estaba furioso, me tomó de los hombros y me obligó a mirarlo. Yo comencé a llorar.
- ¡El empezó papito! ¡Te lo juro!
- ¡Eso no justifica que te comportes así! ¡El es tu invitado! ¡Estoy avergonzado de ti!
- ¡Papito, él me pegó primero! traté de explicar, pero papá estaba tan enojado que no quería escucharme
- ¡¿Cómo se te ocurre irte a golpes sobre alguien?! ¡Como si fueras una niña de la calle sin educación!
- ¡Perdón papito! dije llorando aterrada de la posibilidad de que me nalgueara ahí mismo frente a todo el mundo
- Vete inmediatamente a mi despacho, vamos a resolver esto ahora mismo
- Sí papi murmuré y me eché a correr hacia la casa, sabía que me iba a pegar, ya era ganancia que no lo hubiera hecho enfrente de todos, pero si tardaba en obedecer podía cambiar de opinión. El se quedó en el jardín hablando con los papás de Juan Carlos, ofreciéndoles disculpas, supongo yo.
En el despacho, me desplomé sobre el sofá y empecé a llorar. Tenía mucho miedo y mucha más vergüenza porque papá me había regañado enfrente de toda esa gente, porque todos se iban a enterar de que papá me iba a pegar, el despacho estaba a un lado de la sala, todo lo que sucedía ahí se escuchaba en la otra habitación, así es que hasta el idiota de Juan Carlos iba a escuchar cómo me castigaban. Papá tardaba tanto que me dio tiempo de tranquilizarme y de volverme a poner nerviosa, escuché cómo los adultos volvían a entrar a la casa y se sentaban en la sala a continuar con sus pláticas, oí la voz de papá que sonaba alegre y amable, muy diferente a como yo la acababa de escuchar en el jardín, también escuché a Juan Carlos aún gimoteando, y a su mamá que continuaba consolándolo con un tono de voz que mi mamá sólo empleaba con mis primos pequeños. Imaginarme la escena me dio asco: Juan Carlos era un ridículo, chiqueado y estúpido. Después de todo, no me arrepentía de haberlo golpeado, aunque yo iba acabar llorando mucho más que él y los golpes que yo recibiría serían verdaderamente dolorosos.
Pensaba eso cuando me sobresaltó el ruido de la puerta. Me levanté como un resorte del sofá y miré muy asustada a mi papá.
- ¡Papito... déjame que te explique, por favor!
- No hay nada que explicar, jovencita. No hay ninguna razón para actuar como lo hiciste y lo que necesitas es un buen escarmiento que te recuerde que eres una niña educada y no un pandillero de la calle. se llevó las manos al cinturón y yo, por supuesto, empecé a llorar desesperada
- ¡No, papito! ¡Por favor! ¡Con el cinturón, no! ¡No lo vuelvo a hacer, papito! ¡Perdóname!
- No lo vas a volver a hacer, Mayte, de eso yo me encargo. Ven acá me ordenó con el cinturón doblado a la mitad en la mano derecha.
- ¡No papi! ¡Por favor!
- ¡Basta ya! ¡Obedéceme! su tono de voz fue tan duro que preferí no resistirme más para no empeorar mi situación. Me acerqué a él lentamente, me tomó del brazo y entonces me hizo girar y apoyarme sobre su muslo que descansaba sobre el escritorio. Oí silbar el cinturón en el aire y entonces sentí el primer azote. Aullé de dolor y empecé a sollozar con fuerza, segundos después otro silbido y nuevamente el dolor como de una quemada, otro más y me cubrí el trasero con la mano.
- ¡Por favor, duele mucho!
- Quita la mano inmediatamente, Mara Teresa me ordenó muy severo. Gemí y obedecí con un nuevo sollozo, entonces sentí que papá deslizaba mis pantalones cortos y después mis calzones hasta mis rodillas
- ¡No papi! ¡Te lo ruego!
- Tú lo has querido así, señorita me mantuve quieta y entonces comenzó otra vez el castigo. Con la piel desnuda los azotes dolían muchísimo más, ardían y me dejaban una sensación de mucho calor, como si me hubiera quemado. No me resistí más, aunque el dolor de los azotes me hacía retorcerme y levantar mis piernas, frotar una contra la otra y saltar un poco a cada cinturonzazo. Después de varios azotes, no pude evitar suplicar que se detuviera, pues el dolor acumulado ya era excesivo.
- ¡Ya no, papito! ¡Por favor! ¡Ya no! ¡No lo vuelvo a hacer!
Con cada cinturonzazo aullé y sollocé con todas mis fuerzas, además de los gritos suplicando que se detuviera, los cuales seguramente se podían escuchar perfectamente en la sala, en donde se encontraban los amigos de papá y el odioso de Juan Carlos. Por supuesto que, mientras duró el castigo, eso fue en lo último en lo que pensé, pero en cuanto papá terminó de azotarme, la idea me vino a la mente y desee que me tragara la tierra.
- Ya puedes levantarte.
Obedecí y aproveché para frotarme el trasero que me ardía muchísimo. Miré a papá suplicante, pero no me atreví a decirle nada.
- Vístete y párate en ese rincón, de cara a la pared, no quiero que te muevas de ahí hasta que yo venga a buscarte ¿me oyes?
- Sí, papito murmuré y me dirigí hacia el rincón que me señalaba.
Papá salió del despacho y yo me quedé ahí, frente a mi rincón, con el trasero adolorido, llorando y muerta del coraje, pensando en lo divertido que debía estar Juan Carlos sabiendo que mi papá me había azotado. En aquel largo tiempo imaginé la respuesta que tendría preparada cuando el estúpido niño se burlara de mí el lunes en la escuela... a mí me había pegado mi papá, no una niña más chica que yo.
Después tuve tiempo de reflexionar en lo que había hecho, que era lo que se suponía que debía hacer mientras estaba en el rincón. No me arrepentía de haberle pegado a Juan Carlos, se la había ganado, pero de plano me equivoqué al hacerlo en mi propia casa, en medio de una fiesta de mis padres, entendía que papá se hubiera enojado tanto, ¡la vergüenza que debió haber pasado con su amigo, el papá de Juan Carlos! No volvería a hacerlo, bueno, a menos que el estúpido me provocara, pero al menos, no lo volvería a hacer nunca en mi casa. Había corrido el riesgo de que papá me castigara frente a todos mis amigos y frente a mi enemigo, eso hubiera sido doblemente vergonzoso, además de la vergüenza que le había provocado a papá.
Ya estaba muy cansada, pasaba el peso de mi cuerpo de un pie al otro y estiraba mi espalda hacia atrás, tratando de aliviar el cansancio. El trasero aún me dolía, pero comenzaba a pasarse la sensación de ardor. Oí que los adultos comenzaban a despedirse, que mamá y papá los acompañaban a la puerta... Un rato después, oí que a mis espaldas se abría la puerta. Reacomodé mi postura rápidamente.
- Ven aquí, Mayte me llamó papá. Yo, lentamente, me giré para mirarlo. Se estaba sentando en el sofá. Me acerqué despacio, mirándolo avergonzada y con un poco de miedo. Me detuve frente a él.
- Mayte... espero que estés arrepentida de lo que hiciste me dijo amablemente. Debí haber contestado que sí lo estaba, pero no pude mentir, guardé silencio y bajé la cabeza
- ¿Eso quiere decir que no estás arrepentida? me preguntó seriamente. Lo miré temerosa
- Papi... es que... Juan Carlos es un pesado, es grosero, chiqueado y se la pasa molestándonos... yo... ¡te juro que no voy a volverlo a hacer, papito, pero...!
- ¿No estás arrepentida? la pregunta me escalofrió, ¿y si volvía a castigarme por no estarlo? Pero ya no era momento de mentir, podía ser peor.
- Estoy arrepentida de haberte hecho enfadar, papito, de haber echado a perder tu comida, de haberte hecho pasar una vergüenza así con tus amigos...
- Pero no de haberle pegado a Juan Carlos completó él. Volví a mirarlo, estaba asustada pero, aunque hubiera querido, ya no podía echar marcha atrás.
- No, papito, de eso no. Murmuré con la cabeza baja - El se lo merecía
- ¿Y crees que tú eres la indicada para tratar de educar a Juan Carlos?
- No papito, pero... es que nadie le dice nada. Su papá no lo regañó por habernos dado de resortazos a Marisa y a mí ¿o si? pregunté arrepentida de lo que acababa de decir, a papá podía parecerle una insolencia.
- Eso no debe importarte a ti, Mayte. El hecho de que él sea un malcriado no te da derecho a serlo tú también
- Lo sé, papito. Perdóname respondí bajando la mirada
- Está bien, Mayte. He de reconocer que tienes razón, Juan Carlos es un niño muy mal educado, a mi también me dan ganas de darle unos azotes, pero la educación consiste precisamente en controlarnos cuando alguien nos saca de quicio, no puedes ir por la vida golpeando a todo aquel que te caiga mal, y sobre todo, no debes perder de vista que hoy tú eras la anfitriona y quedaste realmente mal dando esa escena.
- Eso lo sé, papito. ¿Me puedes perdonar? Te prometo que no lo vuelvo a hacer.
- Claro que puedo perdonarte, Mayte me ofreció los brazos abiertos y yo me lancé dentro de ellos. Permanecí en sus brazos un largo rato besándolo, recibiendo sus besos y caricias y escuchando lo que parecía una confidencia: él tampoco soportaba a Juan Carlos y también creía que era un chiqueado, grosero, ridículo...
Después de todo, no me había ido tan mal.
Agosto 79
Autora: Mayte Riemens
Mis hermanos y yo estábamos jugando en el jardín con los hijos de los amigos de mis padres. Los adultos estaban adentro en la sobremesa de la comida de cumpleaños de papá.
¡Qué mal me caía Juan Carlos, el hijo del socio de mi papá! Era un niño mimado que se sentía adorado por todo el mundo, creía merecérselo todo y se la pasaba presumiendo todo lo que sus papás le compraban, sus viajes a Estados Unidos y los muchos juguetes caros que tenía. Tenía un año más que yo y estábamos juntos en la escuela.
Las niñas estábamos jugando a saltar el resorte y los niños bobeaban por ahí haciendo no sé qué, pero corrían a nuestro alrededor y, guiados por el antipático de Juan Carlos, cada vez que pasaban atrás de nosotras, alguno de ellos estiraba lo más que podía el resorte que Marisa y yo sosteníamos con las piernas. Después, lo soltaban dándonos un doloroso resortazo. Mis amigas y yo gritábamos furiosas, pero ellos continuaban con su tonto juego.
Pero yo no estaba de humor para aguantar sus tonterías y menos para permitir que Juan Carlos se diera el lujo de darme de resortazos sólo para divertirse, así es que, en una de las tantas ocasiones en que pasó a mi lado para jugarme la bromita, me giré hacia él y le di un golpe con el puño en la cara. No se lo esperaba, perdió el equilibrio y se fue de espaldas sobre el pasto. Aproveché mi pequeño triunfo para zafarme del resorte y me fui sobre él a golpes. Las niñas gritaban a mí alrededor animándome a seguir golpeándolo, los niños se burlaban de él con la cantaleta de te está ganando una niña y mi hermano trataba de controlarme, pensando seguramente en que mi conducta tendría graves consecuencias cuando papá se enterara. A mí nada me importaba, me estaba vengando de esa trastada y de otras muchas que Juan Carlos me había hecho, él no se defendía, sólo gritaba y, tapándose la cara, recibía los golpes que le daba en donde cayeran, con la palma de mi mano abierta.
La gritería debió haber llegado hasta la casa y los adultos no tardaron en salir al jardín a averiguar qué pasaba. No oí a mi padre cuando me llamó furioso, tan concentrada y emocionada estaba golpeando al niño antipático. Sentí su mano que me aferraba con fuerza del brazo y me hacía retroceder, dejando a Juan Carlos tirado en el pasto, llorando y gritando como si de verdad lo hubiera lastimado. Vi que su mamá corría a abrazarlo como si fuera un bebé, no pude ver más. Sentí una nalgada fortísima y una sacudida que me hizo reaccionar.
-¡Pero qué está pasando contigo, jovencita! papá estaba furioso, me tomó de los hombros y me obligó a mirarlo. Yo comencé a llorar.
- ¡El empezó papito! ¡Te lo juro!
- ¡Eso no justifica que te comportes así! ¡El es tu invitado! ¡Estoy avergonzado de ti!
- ¡Papito, él me pegó primero! traté de explicar, pero papá estaba tan enojado que no quería escucharme
- ¡¿Cómo se te ocurre irte a golpes sobre alguien?! ¡Como si fueras una niña de la calle sin educación!
- ¡Perdón papito! dije llorando aterrada de la posibilidad de que me nalgueara ahí mismo frente a todo el mundo
- Vete inmediatamente a mi despacho, vamos a resolver esto ahora mismo
- Sí papi murmuré y me eché a correr hacia la casa, sabía que me iba a pegar, ya era ganancia que no lo hubiera hecho enfrente de todos, pero si tardaba en obedecer podía cambiar de opinión. El se quedó en el jardín hablando con los papás de Juan Carlos, ofreciéndoles disculpas, supongo yo.
En el despacho, me desplomé sobre el sofá y empecé a llorar. Tenía mucho miedo y mucha más vergüenza porque papá me había regañado enfrente de toda esa gente, porque todos se iban a enterar de que papá me iba a pegar, el despacho estaba a un lado de la sala, todo lo que sucedía ahí se escuchaba en la otra habitación, así es que hasta el idiota de Juan Carlos iba a escuchar cómo me castigaban. Papá tardaba tanto que me dio tiempo de tranquilizarme y de volverme a poner nerviosa, escuché cómo los adultos volvían a entrar a la casa y se sentaban en la sala a continuar con sus pláticas, oí la voz de papá que sonaba alegre y amable, muy diferente a como yo la acababa de escuchar en el jardín, también escuché a Juan Carlos aún gimoteando, y a su mamá que continuaba consolándolo con un tono de voz que mi mamá sólo empleaba con mis primos pequeños. Imaginarme la escena me dio asco: Juan Carlos era un ridículo, chiqueado y estúpido. Después de todo, no me arrepentía de haberlo golpeado, aunque yo iba acabar llorando mucho más que él y los golpes que yo recibiría serían verdaderamente dolorosos.
Pensaba eso cuando me sobresaltó el ruido de la puerta. Me levanté como un resorte del sofá y miré muy asustada a mi papá.
- ¡Papito... déjame que te explique, por favor!
- No hay nada que explicar, jovencita. No hay ninguna razón para actuar como lo hiciste y lo que necesitas es un buen escarmiento que te recuerde que eres una niña educada y no un pandillero de la calle. se llevó las manos al cinturón y yo, por supuesto, empecé a llorar desesperada
- ¡No, papito! ¡Por favor! ¡Con el cinturón, no! ¡No lo vuelvo a hacer, papito! ¡Perdóname!
- No lo vas a volver a hacer, Mayte, de eso yo me encargo. Ven acá me ordenó con el cinturón doblado a la mitad en la mano derecha.
- ¡No papi! ¡Por favor!
- ¡Basta ya! ¡Obedéceme! su tono de voz fue tan duro que preferí no resistirme más para no empeorar mi situación. Me acerqué a él lentamente, me tomó del brazo y entonces me hizo girar y apoyarme sobre su muslo que descansaba sobre el escritorio. Oí silbar el cinturón en el aire y entonces sentí el primer azote. Aullé de dolor y empecé a sollozar con fuerza, segundos después otro silbido y nuevamente el dolor como de una quemada, otro más y me cubrí el trasero con la mano.
- ¡Por favor, duele mucho!
- Quita la mano inmediatamente, Mara Teresa me ordenó muy severo. Gemí y obedecí con un nuevo sollozo, entonces sentí que papá deslizaba mis pantalones cortos y después mis calzones hasta mis rodillas
- ¡No papi! ¡Te lo ruego!
- Tú lo has querido así, señorita me mantuve quieta y entonces comenzó otra vez el castigo. Con la piel desnuda los azotes dolían muchísimo más, ardían y me dejaban una sensación de mucho calor, como si me hubiera quemado. No me resistí más, aunque el dolor de los azotes me hacía retorcerme y levantar mis piernas, frotar una contra la otra y saltar un poco a cada cinturonzazo. Después de varios azotes, no pude evitar suplicar que se detuviera, pues el dolor acumulado ya era excesivo.
- ¡Ya no, papito! ¡Por favor! ¡Ya no! ¡No lo vuelvo a hacer!
Con cada cinturonzazo aullé y sollocé con todas mis fuerzas, además de los gritos suplicando que se detuviera, los cuales seguramente se podían escuchar perfectamente en la sala, en donde se encontraban los amigos de papá y el odioso de Juan Carlos. Por supuesto que, mientras duró el castigo, eso fue en lo último en lo que pensé, pero en cuanto papá terminó de azotarme, la idea me vino a la mente y desee que me tragara la tierra.
- Ya puedes levantarte.
Obedecí y aproveché para frotarme el trasero que me ardía muchísimo. Miré a papá suplicante, pero no me atreví a decirle nada.
- Vístete y párate en ese rincón, de cara a la pared, no quiero que te muevas de ahí hasta que yo venga a buscarte ¿me oyes?
- Sí, papito murmuré y me dirigí hacia el rincón que me señalaba.
Papá salió del despacho y yo me quedé ahí, frente a mi rincón, con el trasero adolorido, llorando y muerta del coraje, pensando en lo divertido que debía estar Juan Carlos sabiendo que mi papá me había azotado. En aquel largo tiempo imaginé la respuesta que tendría preparada cuando el estúpido niño se burlara de mí el lunes en la escuela... a mí me había pegado mi papá, no una niña más chica que yo.
Después tuve tiempo de reflexionar en lo que había hecho, que era lo que se suponía que debía hacer mientras estaba en el rincón. No me arrepentía de haberle pegado a Juan Carlos, se la había ganado, pero de plano me equivoqué al hacerlo en mi propia casa, en medio de una fiesta de mis padres, entendía que papá se hubiera enojado tanto, ¡la vergüenza que debió haber pasado con su amigo, el papá de Juan Carlos! No volvería a hacerlo, bueno, a menos que el estúpido me provocara, pero al menos, no lo volvería a hacer nunca en mi casa. Había corrido el riesgo de que papá me castigara frente a todos mis amigos y frente a mi enemigo, eso hubiera sido doblemente vergonzoso, además de la vergüenza que le había provocado a papá.
Ya estaba muy cansada, pasaba el peso de mi cuerpo de un pie al otro y estiraba mi espalda hacia atrás, tratando de aliviar el cansancio. El trasero aún me dolía, pero comenzaba a pasarse la sensación de ardor. Oí que los adultos comenzaban a despedirse, que mamá y papá los acompañaban a la puerta... Un rato después, oí que a mis espaldas se abría la puerta. Reacomodé mi postura rápidamente.
- Ven aquí, Mayte me llamó papá. Yo, lentamente, me giré para mirarlo. Se estaba sentando en el sofá. Me acerqué despacio, mirándolo avergonzada y con un poco de miedo. Me detuve frente a él.
- Mayte... espero que estés arrepentida de lo que hiciste me dijo amablemente. Debí haber contestado que sí lo estaba, pero no pude mentir, guardé silencio y bajé la cabeza
- ¿Eso quiere decir que no estás arrepentida? me preguntó seriamente. Lo miré temerosa
- Papi... es que... Juan Carlos es un pesado, es grosero, chiqueado y se la pasa molestándonos... yo... ¡te juro que no voy a volverlo a hacer, papito, pero...!
- ¿No estás arrepentida? la pregunta me escalofrió, ¿y si volvía a castigarme por no estarlo? Pero ya no era momento de mentir, podía ser peor.
- Estoy arrepentida de haberte hecho enfadar, papito, de haber echado a perder tu comida, de haberte hecho pasar una vergüenza así con tus amigos...
- Pero no de haberle pegado a Juan Carlos completó él. Volví a mirarlo, estaba asustada pero, aunque hubiera querido, ya no podía echar marcha atrás.
- No, papito, de eso no. Murmuré con la cabeza baja - El se lo merecía
- ¿Y crees que tú eres la indicada para tratar de educar a Juan Carlos?
- No papito, pero... es que nadie le dice nada. Su papá no lo regañó por habernos dado de resortazos a Marisa y a mí ¿o si? pregunté arrepentida de lo que acababa de decir, a papá podía parecerle una insolencia.
- Eso no debe importarte a ti, Mayte. El hecho de que él sea un malcriado no te da derecho a serlo tú también
- Lo sé, papito. Perdóname respondí bajando la mirada
- Está bien, Mayte. He de reconocer que tienes razón, Juan Carlos es un niño muy mal educado, a mi también me dan ganas de darle unos azotes, pero la educación consiste precisamente en controlarnos cuando alguien nos saca de quicio, no puedes ir por la vida golpeando a todo aquel que te caiga mal, y sobre todo, no debes perder de vista que hoy tú eras la anfitriona y quedaste realmente mal dando esa escena.
- Eso lo sé, papito. ¿Me puedes perdonar? Te prometo que no lo vuelvo a hacer.
- Claro que puedo perdonarte, Mayte me ofreció los brazos abiertos y yo me lancé dentro de ellos. Permanecí en sus brazos un largo rato besándolo, recibiendo sus besos y caricias y escuchando lo que parecía una confidencia: él tampoco soportaba a Juan Carlos y también creía que era un chiqueado, grosero, ridículo...
Después de todo, no me había ido tan mal.
Agosto 79
42 comentarios
Marina -
Las primeras veces tendría unos 6 años... La última vez que me cuereó fue a los 15, en la espalda, yo ya estaba grande, ya no podía tumbarme boca abajo en la cama.
Me daba mucho miedo cuando sabía que me iba a castigar. Por ejemplo, sacar malas notas, era castigo seguro... Si la profesora le llamaba a avisarle de algún mal comportamiento... eso sí que no tenía perdón, eran las cuerizas más largas... Así fue...
Claudia -
Estábamos en una comida familiar y yo llevaba un vestido igual que mi hermana y como la comida fue al aire libre, fue a jugar al jardín y en eso llega mi hermana y me quita una pelota que tenía y me enoje y la empuje y empezamos a pelear, pero como antes de la comida, llovió estaba lleno de lodo y en un empujón nos caemos y nos manchamos todas de lodo, mi mama fue y nos vio todas manchadas, se enojo y nos dijo, ahorita van a ver cómo le va a ir, quédense aquí, entonces ella se fue con mi papa y le dijo lo ocurrido y le da su cinturón a mi mama, mi mama llega con el cinturón, nos jala a las 2 de la oreja y nos llevó a una mesa que están en el jardin que era para dibujar y primero agarra a mi hermana, le baja los calzoncillos, le dice que recargue la panza y los brazos en la mesa, le alza la falda y le da 10 cinturonazos, mi hermana llorando se subió el calzón y se fue corriendo cuando me tocaba a mí me salí corriendo y mi mama tuvo que ir atrás de mi, mientras hacía eso, ella iba agarrando unas varas, cuando Porfin me agarra, me empezó a pegar y me llevo de la oreja a la mesa, me recargo la panza y los brazos en la mesa, me baja los calzones y me sube el vestido y me empezó a dar con la vara unas 10 veces, después 10 con el cinturón, después de eso me subí el calzón y fui al baño para ver cómo quedaron mis pompas de rojas, jamás me volví a pelear con mi hermana después de eso y lo peor fue que fue en frente de toda mi familia, fue muy vergonzoso
paola -
Mi maama: pedazo de zorra valla y lava rapido la loza tiene 5 minutos para hacerlo si se demora mas del tiempo le doy duro con lo que encuentre entendio puta
-si
si que pedazo de zorra tome un cahetadon para que aprenda como es que debe responder
-si señora
asi me gusta puta no es que este buscando que le reviente esa jeta a punta de correa y con la chapa
-no señora claro que no
hagale a ver mueva ese culo y esas manos y a lavar la losa usted sabe que después se pone hacer el almuerzo y despues su castigo diario apurele a ver
-si señora
-4 minutos ya iba terminando pero un plato se rompio
que HIZOOOOOOOOOOO PERRA ESTUPIDA COMO SE LE OCURRE ROMPER EL PLATO PUTA AHORA SI ES QUE LE VA IR MAL USTED VIERA LA MUENDA QUE LE VOY A DAR TAN HIJUEPUTA, A VER PEDAZO DE ZORRA PONGA LAS MANOS
-PERO--
PERO NADA PUTA QUE PONGA LAS MANOS NO ME HAGA ENOJAR MAS QUE LE VA PEOR HAGALE HABER PUTA
-SI
SI QUE PUTAAAAAAAAAAA CUANTAS VECES LE HE DICHO SI SEÑORA AHORA LO PRIMERO QUE VOY HACER NO ES DARLE EN LAS MANOS PRO BRUTA SI NO EN ESA JETA Y NO CON LA MANO POR IDIOTA A PUNTA DE CORREA Y CON LA CHAPA LE VOY A DAR 20 CORREAZOS EN ESA JETA Y MAS LE VALE QUE NO CHILLE PORQUE MAS DURO LE CASCO Y NO ME IMPORTA SI LE SAFO ESOS DIENTES
-PLAS PALASAADADJIAJDADIADAIJD
NO MAS POR FAVOR
CUAL NO MAS PUTA TOME TOME
EN TOTAL FUERON 30 CORREAZOS EN LA CARA
AHORA SI PRESTE LAS MANOS POR EL HECHO DE ROMPER EL PLATO Y POR LENTA LE VAN 500 CORREAZOS EN LAS MANOS EN CADA UNA 1000 TABLAZOS 200 REGLASOS Y POR IMBESIL USTED SABE QUE NO ME GUSTA DARLE CON EL LATIGO PERO POR TONTA LE TOCO Y LE VA IR MAL 800 LATIGAZOS EN CADA MANO...
TERMINARON LOS AZOTES EN LAS MANOS MAS DE 2000 MIS MANOS YA ME DOLIAN Y ESTABAN MORADAS Y CON PUNTOS DE SANGRE ME DIJO TIENE 1 MINUTO PARA RECOGER EL REGERO
MIENTRAS LO RECOGIA ME CORTE EL PIE ESO LA PUSO FURIOSA ME DIJO TERMINE DE RECOGER Y LA ESPERO EN LA TERRAZA
SUBI CON MIEDO ME AGARRO DEL CABELLO Y ME METIO LA CABEZA A LA ALVERCA
LUEGO ME TIRO AL PISO Y ME DIJO
VA A PRENDER A NO CORTARSE Y MENOS LOS PIES USTED SABE QUE SUS PIES SIEMPRE ESTAN A LA VITSA Y QUE LO UNICO QUE PUEDE TENER SON LOS PUTOS GOLPES QUE YO LE DOY Y HOY LE VOY A DAR COMO NUNCA EN ESAS PATAS
800 CORREAZOS EN CADA PIE 1000 LATIGAZOS 1000 TABLAZOS HAYY Y CON LA VARA VA EL TRIPLE 2000 CON LA VARA VOY HACER QUE NO PUEDA NI CAMINAR Y DE HAY AL CULO LE VOY A DAR REHO CON TODO
YA ME DOLIAN LOS PIES ME PEGO CON TODO HASTA CON LAS SANDALIAS
LUEGO EN EL CULO ME DIO MAS DE 1000 GOLPES CON TODOS LAS COSAS HAY EN LA TERRAZA
PERRA INMUNDA TOME EN ESE CULO ME DIO EN LA ESPALDA EN LAS PIERNAS MI CUERPO YA ESTABA TODO ROJO
LUEGO ME PUSO CONTRA LA PARED CON LAS MANOS ARRIBA ME DIJO DONDE LAS BAJE VUELVO Y LE REPITO TODO CUANDO LLEGO MI PAPA ME AGARRO DE LAS MECHAS Y ME METIO A LA DUCHA ME DIO CORREA HASTA QUE SE CANSO Y LUEGO ME DIO LATIGAZOS HA EL NO LE YIEMBLA LA MANO PARA NADA ME JALO Y ME TIRO AL PISO Y EN LA SALA ME SIGUIO DANDO CORREA ME MANDARON HACER EL ALMUERZO Y LAVAR TODA LA CASA Y OBVIO NO COMI NADA
paola -
yo soy la hermana del medio tengo un hermano y una hermana a ellos los aman les dan de todo y nunca les han pegado ni les pegaran son los consentidos les dan comida ropa y demás a mi me pegan desde los 5 años me pegan por todo si mis hermanos se portan mal la que paga soy yo a mi no me compran ropa ni nada aprecido me dan la ropa que se le queda a mi hermana mayor y solo las faldas no puedo usar medias para mis papas mostrar los pies es sinonimo de que me detestan... solo unas sandalias que ya me quedan pequeñas tengo 14 años y cada que cumplo años es peor pues la tunda aumenta... Mis papas tienen carro y llevan a mis hermanos al colegio en el a mi me toca irme caminando y descalza como les digo siempre tengo que tener mis pies a la vista y usar falda el unico pantalon que uso es el de la sudadera del colegio mi mama tambien es la directora del colegio y siempre tengo que llegar primero que ellos si ellos llegan al colegio primero que yo mi mama me pega en frente del que este en los pies y en todo lado los profesores tambien tienen derecho a pegarme con lo que quiean y ponerme de puntas con las manos arriba contra la pared donde mis abuelitos tambien me tengo que ir caminando y pues aveces puedo usar las sandalias pero cuando estoy castigada no yo hago todo el oficio de la casa si algo queda mal me dan rejo con lo que encuentren
pero les contare la que mas me ha dolido de todas...
anonimo -
Mi mama me llamo y me dijo donde putas esta pedazo de perra le dije que en el colegio me dijo sus hermanos llegaron solos usted sabe que tiene que estar aca antes de ellos hacer el almuerzo y el oficio tiene 20 minutos para llegar a la casa si camina lento problema suyo porque la muenda tan hijueputa que le voy a dar a penas cruze la puerta le empiezo a dar bien duro usted sabe que aca llega descalza si llega con esas putas sandalias le va peor aca me llega descalza y no me va hacer ir a buscarla porque le va peor pasaron dos horas y yo no llegaba no me importo sabia que me iba a pegar asi que me dio lo mismo cuando iba subiendo a la casa ella iba bajando yo llevaba puestas mis sandalias lo que la enojo mas me agarro del cabello y me dio cachetadas en la calle me quito las sandalias a la fuerza y me agarro del brazo asi me subio a la casa cuando llegamos me tiro al piso se quito la correa y empezo a darme en la cola plas plas plas yo ya no lloro ya me acostumbre me corri un poco y me dio mas duro con la correa ya tenia la cola roja me dio 100 azotes en la puerta luego levanto mis pies y con la corrrea me dio 120 me dijo esos son los de las 2 horas que se demoro por lenta me dio 120 en cad apie en la planta en los dedos y por delante luego me alzo a la fuerza y me dijo tiene 1 minuto para quitarse ese puto uniforme y ponerse la falda o se lo quito a la fuerza estaba muy rebelde no hice caso así que entro al cuarto y me quito la ropa a golpes me dijo tome por puta tome plas plas plas con la correa luego me metio a la ducha y me dio 500 correazos en todo el cuerpo en la espalda en las piernas en los brazos manos y pies luego con el latigo me dio 100 azotes despues con la tabla con la mandguera com un palo y con la mamo me dijo y mas le vale que se apure con el almuerzo s queda quieta y ya haber apurese que mientras hace el almuerzo la azoto me fui gateando y me levanto a la fuerza me paso hielo por todo el cuerpo hice el almuerzo y me mando contra la pared alli me quede dos horas de puntas y con las manos arriba cuando llego mi padre mi mama le conto me mechoneo y me metio a la ducha y mis buenos correzos y tablazos me lleve dormi en la terraza como siempre de pie y al otro dia me fui como castigo descalza al colegio
anonimo -
mariane -
mariane -
mariane -
mariane -
mariane -
Rodrigo -
Al llegar a casa, abrí la puerta principal y encontré a Margot con la falda en la cintura y sin braguitas masturbando se en la estancia, no escucho mi llegada ya que tenía los headphones a todo volumen. Al abrir los ojos, se sobresaltó, tratando sin lograrlo, de cubrirse sus atributos y cerrando de inmediato sus piernas que las tenía abiertas de par en par.
Yo, con la sangre en la cara, lleno de furia por el acto percibido, no lo pensé dos veces, y llevándome las manos al cinturón, lo retire de su funda. Es decir del ruedo de mi cintura...
Doblandolo por la mitad, cogí a Margot del brazo y atrayéndola hacia mi regazo, le di unos buenos azotes, el cinturón silbaba antes del chasquido que hacía al golpear las nalgas desnudas de mi hija, ella aullaba de dolor suplicando que ya no le golpeara, su llanto era explícito, unas franjas de color rosa rojizo aparecieron y algunas que se cruzaban daban pequeños hematomas color violáceo. Después de darle como 15 azotes, observe como el culo estaba enrojecido y marcado. Ella lloraba y acariciaba su trasero con parsimoniosa monotonía, tratando con ello de aliviar el dolor que tenía y el ardor del cual era presa; yo sin embargo, le dije que se fuera a su cuarto y que aguardara allí, después que se marcho, temblando de arrepentimiento, me enjugue una lágrima que salto de mi rostro al ver a mi hija cuarteada por la tunda.
Unos minutos más tarde, creo que 35, fui a su habitación y ella calmada, temerosa y susceptible, no quiso acercarse... Creo que pensaba que recibiría una tunda igual, yo le dije que no lo hiciera de nuevo, sin embargo... creo que mi reacción fue muy salvaje, esto paso hace unos días atrás, pero creo que fue una nueva manera de unirnos, ahora ella, pese a que le sigue doliendo lo pasado, esta más cerca que antes... creo que tal vez sea sólo impresión mía.
Ahora hablamos más seguido y pasamos más tiempo juntos; me pregunta cosas, y le hablo con más sinceridad, aunque del tema de la masturbación no lo tocamos aún.
Ana María -
Otro día les cuento un relato k nos azotaron a mi y a mi hermana en la espalda
Ana María -
Yo estaba estudiando en casa porque no iba a la escuela estaba con mi institutriz estudiando latín y no me sabía las lecciones así que ella dijo:
-has estudiado las lecciones Ana María ?
-si , -le conteste yo
-bueno pues dime la lección 7
-Ehh ..... Esto
-las has estudiado?
-no señorita
-entonces me has engañado
-si señorita pero no volverá a suceder se lo prometo
-me da igual que me lo prometas te voy a castigar igual levanta la mano
-No me da la gana
En ese momento pasó mi padre y entro
-que has dicho jovencita
-nada no se moleste usted padre
Me cruzo la cara y me llevo de la oreja a su despacho después de darme unos buenos sopapos me desabrocho el vestido dejándome en braguitas me las bajó primero me dio con la regla después con la vara después con el cinturón después con la zapatilla de mi madre después con la mano y por último me dejo los cachetes de mi cara rojos de las ostias k me había dado.
Otro día les cuento.
Marina -
-Tira a la cama no quiero explicaciones estas castigada durante dos semanas sin salir a ningun lado entendido?
-Pero no es justo solo se me ha pasado un poco la hora...por bien me fui a dormir
Yo sabia que tenia una fiesta dentro de dos dias y no pensaba perderme esa fiesta por nada del mundo si mi tio no me dejaba me escaparia...
A la mañana siguiente le pregunte
-Tito porfabor¿me dejas ir a una fiesta que es mañana? Me miro y dijo
-Sabes desobra la respuesta estas castigada y de aquí no sales
Lo acepte no rechiste ni nada porque no tenia tiempo que perder para planear una manera de irme sin que se dieran cuenta...
Al dia siguiente a la hora de la fiesta me fui de casa porque no habia llegado nadie aun a casa.Me fui con mi mejor amiga que me recogio en la puerta de casa.
Estabamos pasandonoslo super bien cuando por detras mia aparecio mi tio muy muy enfadado me cogio de la oreja y me guio al coche.En todo el camino no me dirigio la palabra,solamente al llegar a casa me dijo que me fuera a la habitacion.Yo pensaba que me iva a dar un sermon pero no fue asi...a la media hora de estar en la habitacion llego se sento en una silla y me dijo
-Ven aquí-Fui sin rechistar
-Dime tito
Con una habilidad tremenda me agarro de la cintura no le costo mucho ponerme encima de sus rodillas porque peso poco,cuando me di cuanta de lo que iva a hacer empece a pegar pataletas no queria que me pegara nunca nadie lo habia echo y queria que siguiera asi
-NO tito porfabor no no lo volvere a hacer te lo prometo porfaboor
-No me vale te dije que estabas castigada me has desovedecido dos veces te lo mereces
Me puse a llorar y de repente PLAAAS PLAAAS PLAAS PLAAAS!!!!
-Tito para porfabor me duele mucho...le dije entre lagrimas pero no paro PLAAS PLAAAS PLAAAS!!!
Me dio 20 veces lo que me dejo el culo dolorido y rojo porque me dio muy fuerte con la mano y sin subirme la falda pues aun asi dolio mucho...me dijo
-Espero por tu bien que hayas aprendido la leccion
No le conteste directamente me tumbe en la cama boca arriba para que se me pasara el dolor
Aun sigo castigada pero no se si lo que me hizo mi tio fue correcto vosotros que pensais?
Anónimo -
Me han castigado muchas veces con el internet y ese tipo de cosas, pero la verdad es que para mi no sirve de nada después de todo (debo admitirlo) sigo siendo la consentida de mis padres y mis castigos no duran más de 2 días.
Con mis padres casi siempre discuto, pero cuando me dan lo que quiero soy muy sumisa. A veces discuto con mi mamá y mi papá me apoya o lo contrario. Así que nunca se deciden y no me castigan Jajaja
La otra vez pensé que me azotarían por mis calificaciones, pero mis padres no hicieron nada :)
beatriz -
alejandra -
luego martin empezoa castigar a sus hermanos no le gustaba nada que yo desaprobara recuerdo una vez yo habia desaprobado de 14 materias 6 yoestaba asstada mi padre me habia dado varios castigos con cinturon pero el ahora me quitaria la tv el dinero y no me dejaria ir a mi fiesta yo ansiaba ir asi que le dijea martin que no iria por deasoprobar y el dijo ay ale te lo mereces si furas hija mia ay que memharias dije no tan solo siendo mi hermana te daria de alma y yo respondi ya se tu puedes azotarme cambiar mis calificaciones y ir a la fiesta que dices no sabes que dices y dije ya pues y asi vamos a la fiesta bueno ppero no hay marcha atras ok me llevoa su casamedijovoy por el latigo de mi papa y por mi cinturon cuando vuelva te espero con la nalgas desnudasvolvio con los items y me acoste en sus piernasy comenzo con nalgadas fuertes pero con la mano si dolian mucho pero estabacalmada n poquito no mucho medio 105 luego tomo su cinturon como 190 algo asi yo lloraba suplicaba no martin porfavor ya no y eldijo teavise no abia marchaatras te dijey tuaceptaste ahora aguanta seguia llorando con el latigo me dio215 y dijo levantate ahora tus notas las arreglare mas noiremos al baile yo te digo estas castigada y ahora escucha con atenciomn vas asacar buenas notasy seras educada o seguiras probando mi mano y mi latigo si siempre fue asi .Ahora ya casdos ace lo mismo conmigo y con mis hijosbueno elloas nos son muy maleducados y los 1eros en la clase ami me sigue azotando pero bueno asi sera elme disciplinara 100o/o verdadero
beatriz -
Rose -
Camila -
era una niña muy inquieta y traviesa y mis padres esran muy estrictos, un dia mi padre fue por mi boleta de calificaciones a la escuela y lamentablemente habia reprobado 2 materias. AL llegar a la casa yo estaba viendo la tv me vio muy enfadado y me dijo: ve a mi despacho y ahi esperame. Al llegar espere como T20 minutos y cuando llego solo empeze a llorar y me dijo que por haber eporobado 2 materias iba a arecibir 25 con el cinturon y 10 con la hebilla. Me dijo que me acostara en la mesa que habia ahi con el pantalon y las braguitas abajo, Y asi fue. Todo empezo PLAAS PLAAS PLAAAAS hasta que termino yo seguia llorando y pataleando . Despues me llevo al rincon y me dejo ahi hasta por 30 minutos
Isidoro 3 -
Me hizo poner pecho a tierra y comenzo la zurra de mi vida...plas,plas,plas,, sin enbargo algo raro ocurria: si bien me dolian los azotes, me gustaba , me gustaba verlo desnudo con las ramas en la mano y azotendome con toda su fuerza. Me gustaba ver su pene medio parado, sin pelos y de solo imaginar que despues yo lo tocaria un buen rato le decia que se apurase ...
Terminados mi doce azotes le dije ... ya cumpli ahora echate te la voy a jar yo.
El sonrrio y me dijo ves, las palizas no son tan malas despues de todo. A veces te pueden gustar...
Se recostó y se dejo hacer una buena paja
Yo me volvi a los dos dias a la ciudad con mi familia, con el culete medio rojo y con un visio adquirido que me duro toda la vida...
No volvi a ver a Carlos hasta 3 años despues....
Isidoro (continuacion 2) -
Despues se arrodillo y me abrazo me dio un beso y me dijo que me quitaria mi tv, mi radio casetera y mi sesion de guitarra semanal. Durante todo un año no recibiria dinero ni tendria viajes o vacaciones, que trabajaria en el taller del tio Fermin (el hermano de mi padre, Fermin era mecanico de autos) todos los viernes y sabados y que todo lo que ganase iria a pagar la cuenta de las cosas que se quemaron..
No lo podia creer mi padre no me iba a pegar...
Cuando llegamos a la cabaña conte lo sucedido a Carlos que ya mas repuesto me dijo que quisiera tener un padre como el mio. Despues como si nada nos fuimos al rio a nadar
Despues de nadar mientras nos secabamos al sol, le dije a Carlos que me mostrase sus nalgas para ver si le quedaban cicatrices, el sin problemas se saco su short (traje de baño) y me mostro las cicatrices. Todavia se notaban estaban rojas y moradas y sobre todo hinchadas.. comence sin que me lo pidiera a acariciarlas como el dia anterior pero sin crema. A Carlos le gusto y me dijo que era injusto que solo el este sin traje de baño, yo le entendi asi que me lo quite...
Carlo me observo el pene. El cual estaba erecto , y me dijo: tu ya tienes pelos a mi todavia no me salen... me pregunto si yo ya "manchaba" yo le conteste que no entenndia que era eso de manchar...
Carlos me dijo acaso no manchas cuando te la jalas ?
Le conteste que era eso de jalarsela...
Movio la cabeza y me dijo que me echara de espaldas que me lo iba a enseñar pero que no interrumpiese hasta que el haya terminado.
Yo le prometi que asi lo hariamos. Entonces empezo a explicarme todo mientras me acariciaba, mejor dicho me la jalaba. de pronto comence a sentir algo delicioso ahi abajo. Nunca habia sentido algo parecido ... Carlos paro y despues me pregunto ahora entiendes? quieres que siga? Yo le dije que SI, es mas le ordene que siguiera que no parase...
Al rato unos tres choritos de semen salieron de mi miembro y quede extenuado...
Carlo comento sabia que tu ya manchabas, cuando tienes pelos en las bolas, ya manchas.
Despues tomo un poco del semen y lo olio y me lo puso en la mejilla cerca a mi boca y me dijo esto es tuyo...
Cuando me tranquilice le dije que ahora me tocaba a mi así que comencé a menersela...
El me acepto pero puso una condición ...
Continuará....
isidoro (continuacion) -
Carlos dio un grito y se volvio de bruces hacia la cama y se quedo un tiempo en silencio... Luego me dijo que no le dijera a nadie lo sucedido que cambio de eso el haria lo mismo por mi al dia siguiente, despues de que recibiese mi castigo.
Yo quede confundido y preocupado pues ni el castigo ni lo que paso con Carlos me parecia agradable. Asi que sali del cuarto y me fui a cenar...
isidoro -
Fuimos a veranear al campo con mis padres una pareja amiga de ellos y su hijo Carlos de 11 años.
Lo unico que habia para hacer era ir al rio bañarse,intentar pescar y claro hacer travesuras.
Se nos ocurrio quemar unas rams secas, sin querer provocamos un incendio de magnitud que termino despues de 6 horas con toda la choza de un capesino, el cual perdio todo gracias a nuestra imprudencia.
Ya en la noche despues de que mi padre se comprometio a pagar por todo, nos dispusimos a cenar. El padre de Carlos estaba muy enojado con el le impidio cenar y le dijo que lo esperara en su habitacion sobre la cama que "iba a llevar". Cuando terminamos la cena el papa de Carlos entro en la habitacion y se dispuso a castigar a Carlos con una "fusta para caballo". Le pidio ayuda a mi papa, y este me obligo a acompañarlo para que yo viera el castigo.
Yo hice caso y entonces presencie la escena "inolvidable" de mi niñez.. Mi padre sujeto a Carlos (que ya tenia los pantalonrs y boxers hasta los tobillos)
se me ordeno sujetase a Carlos de los tobillos, mi padre lo sijetaba de las manos. Carlos tendido en la cama boca a bajo. El padre de Carlos pronuncio las lapidarias palabras: "hoy aprenderas que les pasa a los que destruyen el esfuerzo del trabajo ajeno"
Con la fusta lanzo un latigazo que cruzaron las nalgas de Carlos, este se retorcio mientras gritaba asustado que no lo volveria a hacer. El padre repitio la dosis pausadamente, fueron como 20 latigazos. Las nalgas de Carlos se hincharon y, la piel le saltaba haciendo surcos y despues sangraba un poco.
Carlos lloraba, chillaba e imploraba perdon, pero el padre continuo con la zotaina hasta llegar a 30 latigazos. Despues salio de la habitacion. Mi padre me dijo que consolara a Carlos y que me preparara pues al dia siguiente me tocaria a mi recibir el castigo. Yo palideci y comence a llorar de terror, mi padre no me hizo el menor caso y salio de la habitacion..
josefina vuelve -
josefina vuelve -
fo -
yasmin -
josefina -
Al decir eso me puse fira y luego maria hablo: Ella arruino ki vesttido y me lastimo deseo que le den 20 cinturonazos y 30 tablasos (para variar teniamos la "vara de la correccion" la usaban para corregirnos era una tabla de 4 cm de ancho que arde un chingo) en el trasero......... CONTINUARA comenten.
josefina -
actualmente tengo 32 años y por accidente encontre esta pagina, y al leer el relato recorde lo siguiente, espero y les guste:
Durante 1978 y 1979 cundo tenia 12 años mas o menos, mi papa y mi mama estaban celebrendo su 15 aniversario de casados, invitaron a mucha gente, entre ellos a la mama de mi mortal enemiga....MARIA LOAEZA, mis padres eran sus asociados y ya q este era un evento importante ella llego, obvio con su cria MARIA LOAEZA, me peleaba con ella todo el tiempo, era tan chocante y presumida, era de muy buenas posiblidades asi que usaba lo mejor y se la pasaba humillando a los demas, el dia del evento yo no estrene ropa, en cambio Maria llevo un precioso vestido con unas mallas bordadas y sus hermosos bucles color castaño, por que aunque me duela aceptarlo, la chamaka era muy bonita. en mi interior senti tanta envidia y enojo porque ella que era mala con migoy me habia lanzado unos huevos podridos al salir del cole, asi que la invite a jugar, como ese dia habia llovido, salimos al patio y habia dos grandes charcos de lodo,saque una pelota y como siempre me rechazo, asi que mi plan se puso en accion y antes de que me diera cuenta, ya estaba sobre maria jalandole sus rizos y revolcandola en el lod, ella loraba y gritaba, la musica paro y solo senti un fuerte jalon de orejas, era mi papa muy enfadado que me decia: TU conducta es reporbable, ve inmediatamente al area de sancion, ese era el lugar que mas temia, era un gran cuarto con una cama (ya se enteraran para que era) y una silla, me senti tan atemorizada que enseguida sali corriendo hacia aquel feo cuarto, espere como 30 minutos y para mi sorpresa llego MARIA! tambien la castigarian o al menos eso pensaba.
Mar♥ -
yo le dije temblando y cn todas als joyas en una bolsa escondias detras mio: "nada, esque no sabia k comprarme..."
y el me dijo:" a..eske me han llamado de una tienda de joyas..te suena? y me han dicho k as comprado mucho"
y me kedo cn una cara, y baje la cabeza, entonces el rapidamente cojio mi bolsa x detras mio y la bacio en la mesa y me dijo: " k es esto mar!?"
y no conteste. Entonces se enfado mucho por lo k habia hecho y me dijo k subiera escaleras arriva, donde estaba el despacho de mi tio, era muy gran, con muchas sillas y una mesa. El se sento en una silla y yo estaba de pie a su lado, me perdia en sus ojazos, eran super sexys y bonitos, pero su mirada mataba.
- Tu sabes bien lo que has hecho? sabes lo k significa robar?
-joooo, eske...no me llegaba para nada.
- y por eso tienes k robar?
- eske, joder , encima la puta vieja no estaba si k pude cojer las cosas...
- para empezar esas cosas no se dicen, y menos k las digas tu! kein te has creido ke res? k eres mayor? pues no! eres pekeña para hacer estas cosas!
- pero jsutino tu no lo entiendes.
-ooh si claro k lo entiendo, pero tu lo entenderas despues de lo k te va a pasar ahora mona. Esto me va a doler mucho mas k ati.
- lo siento justino...pero por favor no me castigues...tu me kieres no?
- claro k te kiero, eres mi prima, y x eso te castigare, porke te kiero, y no kiero k te comportes asi.
- No lo volvere a hacer te lo juro...
-eso dijistes cuando rompistes un cristal a la vecina, empujastes a jeremy, te fuistes al parke...te acuerdas de eso bonita?
-...:(
- pues yo si, y nunca te he dicho nada, por eso mismo eres asi, ya veras como despues de esto se te kitan las ganas de ser asi.
la mujer de la limpieza de casa de justino, una mujer gorda, mayor, de pelo rubio con gafas vestida de azul, la señora maria, se acerko a donde estabamos nosotros y dijo k porfavor no me iciese nada. Pero justino dijo k lo aria.
-Porfavor no le pegue, no la lastime, es pekeña...ese error de robar muchos niños lo han cometido...
-Maria, perdoneme pero eso almenos yo no lo he hecho, y los niños cn un poco de educacion tmpoco, ademas no le dejare marca, usted no se preocupe x eso, solo se le kedara el culo un poco colorado y le dolera bastante, pero no sera patanto. De mayor me lo agradecera. Ademas, luego como una niña buena k es, devolvera sus cosas a la tienda.
-no, son mias, no me da la gana, no me sale del coño de devolver eso.
justino me estiro del brazo y me puso el dedo en los labios y cn una mirada desafiante me dijo.
- cnmigo no se habla asi me entiendes? esas cosas te las guardas! vaale? no me voy a arrepentirme de zurrarte, pero tu te arrapentiras de haver hecho esto!
maria se kedo a ver el panorama y a decirle a jsutino k no me pegara pero si lo izo, y tanto k lo hizo.
finalmente me cojio de la cintura y me puso boca abajo encima de sus rodillas y ele staba sentado en una silla. mi abrriga tocaba su cosa...su mano izkierda me agarraba de la cintura y la otra me subio la falda rosa k yo tenia, me kede en bragas balncas, me daba verguenza k mi primo me azotara de esa forma, al prjncipio me pegaba no muy fuerte pero cada vez aumentaba mas su fuerza. PLAS PLAS PLAS!
- mee dueeele, paaara xfavoooor:'(
- no parare, esto te lo mereces!
PLAS PLAS PLAS PLAS!!
- justino lo siento, e sido mala...
-MUY mala!
PLAS PLAS PLAS
- tu crees k estas son formas de contestarme asi? pues no! tienes k tener un respeto cn las personas mayores!
PLAS PLAS PLIS PLAS!
- nunca volvere a robar , lo juro!
-despues de esto, seguro k no niña...
PLAS PLAS PLAS!
me bajo las bragas y dejo mi culo en pompa y al desnudo, me ardia y me dolia muchisimo, cada vez k me intenaba tocar, justino me cojia la mano, me la agarraba. cada vez me daba mas fuerte y se notaba al desnudo.
PLAS PLAS!
-justino, paara porfavoor... me e portado mal y e conestado mal, no lo volere a hacer.
-sabes perfectamente k lo aras! estas frases nya las e oido yo en alguna parte.
PLAS PLAS PLAS!
ya tenia el culo MUY rojo, enserio, era un rojo chillon y aun se podia ver la mano de mi primo reflejada. despues de darme 400 azotes sin exagerarme, k me los dio cn la mano muyt abierta y muy fuerte y rapido, me dio el ultimo k sono muchisimo y me dolio mas k todos los dejmas juntos.PLAAAAS!
yo ay estaba llorando desesperada, en realidad llore todo el rato desde k me dio el primero ya llore hasta el ultimo, me dolian, pero me dolia mas saber k me abia azoteado la parsona k mas keria y mas guapa del mundo......era verdaderamente vergonzoso.
maria le dijo a justino.
- porfavor esta muy arrepentida de todo, no le pegue mas justino porfavor...
- no si yo ya abia acabado de darle, ya esta ya a apsado todo, y ya vera como amr la proxima vez se comporta mejor, a aprendido una leccion.
-me ayudo a levantarme y me sento encima de sus rodillas, una vez alli me puso su mano en el trasero y la otra me abrazada.
- si k lo tienes ardiendo ee mar? pero sabes k te lo as merecido no?
-si...lo siento.
y volvi a llorar pero mas calmada. justino me miro fijamaente a los ojos y me dio un besito en la boca ( teniamos costumbre desde siempre) y me abarzo cn las dos manos y me dijo k ahora iriamos a devolver todas, y cada una de las joyas y me disculparia cn la señora de la tienda.Cuando saliamos x la puerta, maria le dijo a jusstino.
- a hecho un buen trabajo, asi se trata a las niñas malas, pero eske med aba pena verla asi...
- ami tambien me daba pena tener k pegarle, yo en realidad no keria, pero ella se lo a producido sola, pero ahora ya no volvera a robar, ni a contestar de esa manera, porke la proxima vez le dare mas fuerte, espero k no alla proxima vez..
Cuando salimos maria me dio un beso en la mejilla y me dijo k no le iciera enfadar, y cuando volvimos a la tienda la señora estaba super enfadada y le decia a justino.
- as visto? tu prima es una ladrona! una maleducada, se merece k le den mucho azotes.!
- claro k se los merece, ya se los e dado yo..y de verdad k esta arrepentida ella.
- pero si tienes 16 años, te has visto capaz de darle su castigo?
-si se lo merecia se lo merecia. mar, dile lo k tengas k decirle y dale lo k tengas k darle.
le dije cn las manos frotandome el trasero.
-lo siento.....:(
-ahora dale las cosas k cojistes, todas!
- no, son mias.
-por lo k se ve kieres k te vuelva a dar no es asi?
y me dio otro azote y me dolio bastante.
le di las joyas mirando a justino y el me sonreia.
la señora tambien finalmente sonrio y me dijo.
- estas cosas no se hacen, porke un dia o otro podrian llamar de otra tienda a la plocia, y eso no estaria bien.
-trankila señora, si lo vuelve a hacer...k no kiera imaginarse la k le espera porke aparte de zurrarla yo se lo diria a mimadre, k no se kien es peor...pero ya a aprendido la elccion, a k si mi amoor?
y me cojio de una mejilla.
nos despedimos y nos fuimos, cuando llegamos a casa justino me dijo k me pusiera de cara a la paret un rato y k reflexionara de lo k abia hecho, reflexione, cn las manos en el trasero.
esta fue la primera vez k fui castigada x él, epro como ya he dicho,no la ultima.
Mar♥ -
-tu primero
-no tu ke res mas pekeño.
- tue res una chica
- y tu gilipollas
- tu tontta
- idiota...
nos empezamos a pelear y a tirarnos de los pelos y aunke yo tuviera 11 años y el 5 nos aviamos hecho daño, porque yo tenia un rañazo en el brazo y el una ostia en la cara. Cuando nos vio mi tia los dos nos kedamos kietos, aunke ella ya nos abia pillado de los gritos k mnetiamos. Justino estaba sentado en el sofa leyendo una reista de futbol.
Cuando vino mi tia se sento en una silla y nos cojio uno a uno pa darnos una paliza, primero cojio a jeremy y le dio 5 azotes muy fuertes k sonaban mucho, y el empezo a llorar, y luego me cojio ami por el brazo y me tumbo en sus rodillas y tambien me dio muy fuerte pero no llore aunke me doliesen mucho, y yo estaba apunto de decirle palabrotas a la cara de mi tia (hdp, p____...) y mi primo se puso el dedo en la boca como para decirme k no dijiera nada entonces cuando jeremy y yo ay estabamos bien calientes mi primo dijo k fueramos a donde el estaba y le seguimos hasta el baño. En el baño nos dijo k nos kitaramos la ropa k nos ivamos a duchar juntos, y k no keria ver ni una sola pelea, porke si no cobrariamos, y yo me kite la ropa, no me daba verguenza porke mi primo y yo yteniamos mucha confianza, no apsaba nada, y jeremy no se keria kitar la ropa, entonces justino tuvo k kitarsela a la fuerza, cuando nos metimos en la bañera justino nos puso el agua caliente para k nos ducharamos y uvo unas veces k jeremy se salio del agua para irse pero justino le paro los pies y lo volvio a meter en la bañera. "no kiero, no kieeeeeroooooo" decia jeremy, pero justino lo volvia a meter en la bañera, a la kinta o sexta vez k se fue del agua le dio un azote por tonto. cuando salimos justino nos ayudo a vestirnos y nos dijo k nos disculparamos cn la tia, y asi lo icimos. pero aunke parezca k mi primoe ra una persona buenisima y super cariñosa, aveces no lo era, cuando se enafdaba cnmigo, se nefadaba de verdad, me a pegado pocas veces ( unas 8 xd) pero cuando lo ha hecho, enserio, he llorado de verdad, ya os ire contando...
Mar♥ -
- Justino, lo siento...eske se me olvido decirte k me iva...
-Mar, esas cosas no se hacen, que nos abiamos preocupado mucho por ti de verdad, ahora deberia aberte dado una torta, porque te la mereces, pero no lo aré, simplemente k no vuelva a pasar.- me lo decia agradablemente pero a la vez con un toke de dureza, cn una mirada de enfado. me daba un poco de miedo, y él me agarraba fuerte del brazo pero sin hacerme daño. le dije k lo sentia todo el camino. Cuando llegamos a la puerta de su casa me puse a temblar, de la paliza k me iva a meter mi tia, y mire a justino con cara de cachorrito.
-justino, me van a castigar- y se me callo una lagrima.
-el me izo el gesto de "no" con la cabeza y cuando abria la puerta con las llaves, vino mi tia ami y me cojio del brazo y cn la mano abierta me iva a pegar en el trasero, como yo tenia pensado, pero mi primo se puso delante de mi y cijio la mano a su amdre para k no me iciera nada.
-no te molestes, mama, ya le e dado yo una torta en toda la cara, para que aprenda, ya le e pegado yo, no te molestes, a aprendido la leccion, no lo volvera a hacer.
Yo le mire cn cara de extrañada y me agarre a su pie por detras. Mi tia me mando para mi cuarto y me castigo sin cenar. Pero a eso de las 11 de la noche mi primo me trajo un bocata y me dio un beso en la mejilla, me abia salvado de una gran paliza.
Mar♥ -
Mi primo se llamaba Justino, aunque en ingles se diga justin, él era un chico de 16 años cn el pelo castaño claro, ojos marrones, siempre vestia de marca y era muy sexy, y muy simpatico. Él me tenia como su niña mimada y consentida, él solo tenia un hermano pequeño y ami como prima, entonces era su niña. Siempre estaba con él y él me compraba cosas y me daba mimos y aveces me cojia en brazos y me hacia coskillas, él me keria mucho.
Yo era una niña malcriada, yo nunca tuve padre pero si una madre que me mimaba x todo y cada dia me compraba cosas y yo por todo me rebotaba y la insultaba y le daba patadas y ella no se inmutaba, simplemente me decia k me calmase pero no funcionaba, con mi primo no pasaba eso, yo nunca me metia con él, porque ami me gustaba él. lo veia muy guapo, simpatico , sexy y entonces intenataba nunca pelearme con el ni ahcerle enfadar, y tambien por la razon de que él podria pegarme o castigarme que habeces lo ha hecho.
Yo era rubia con el pelo largo y un poco gordita, con una sonrisa picarona y los ojos azules.
linda -
adriana -
juliana -
Iván -
Nota SUSPENSO
Curiosote -
La número Uno -
Curiosote -